¡Bendita paciencia!

15 febrero 2018

Bendita paciencia

Sé paciente, me dicen…

La paciencia es una cualidad humana envidiable. Hay gente que incluso se olvida de las cosas, de tanta paciencia que tienen.

  • Tienes un perrito pequeño que se lo come todo, y hace pipi en todas partes: paciencia que ya crecerá.
  • Las abuelas que se hacen las sordas y se te cuelan en el supermercado: paciencia que son mayores.
  • Cuando llegas puntual al médico y te atienden dos días más tarde: paciencia que son médicos.
  • Cuando has sacado el pastel del horno: paciencia que se debe enfriar (pero si a mi me gusta caliente!).
  • Tienes un hijo pequeño, joven, adolescente, adulto: paciencia que ya madurará.
  • Cuando necesitas un cambio aquí y ahora: paciencia que ya llegará.

Y así vamos, imponiéndonos paciencia cuando muchas veces la fina línea que divide la paciencia y la pasividad es tan fina que se confunden.

Señores, si el perrito se hace pipi, no vale sólo tener paciencia, también se le ha de educar, y lo mismo ocurre con las abuelas!

Si quieres un cambio, trabájalos, esfuérzate y tendrás tu cambio.

La paciencia es una gran bondad, y muy necesaria en muchos momentos. No podemos ir por la vida cual samurai, no todo el mundo tiene nuestro ritmo y no se puede exigir que lo tengan, sino que nosotros tenemos que ser capaces de saber adaptarnos a las diferentes intensidades del momento, pero del mismo modo, también es bueno tener impaciencia y perseguir nuestros objetivos sin perderlos de vista.

Se debe pedir a cada cual lo que esta a su alcance realizar. El Principito.

A veces, y sólo a veces va bien no tener paciencia, tener ganas, tener impaciencia!

– «¿Qué haces aquí?» – «Tengo paciencia».

Después de asistir a una charla del Victor Küppers donde nos explicaba el experimento de los 5 segundos, me moría de ganas de probarlo, así que una mañana estaba en el coche, esperando en un semáforo; tan pronto se puso en verde, no arranqué y conté hasta 5: ¡en el segundo 2 y medio ya me estaban matando con el claxon una decena de conductores desesperados! «Paciencia» les dije. Fue peor todavía, un me hizo signos con la mano y todo.

Quieres decir que viene de 5 segundos?

Si existieran las píldoras de paciencia seguro que las recetas, un poco de paciencia antes de coger el coche, un poco más antes de comenzar una discusión, un poco de paciencia cuando llegamos a casa.

Quizás tendríamos demasiada paciencia entonces.

¿Cómo cultivar la paciencia?  Buena pregunta…

La paciencia es algo que no se debe abandonar nunca, ya que es muy fácil perder-la. Personalmente, la meditación y la oración me ayudan mucho a mantener este equilibrio, sobre todo en los momentos en que no la encuentro, me retiro 15 minutos, busco un lugar tranquilo y simplemente respiro, me concentro en las personas que quiero, me concentro en calmar mis emociones para poder pensar en claridad, y luego, una vez me siento preparada, vuelvo a retomar aquella situación que me trajo a ese momento incómodo.

Ni demasiado impaciencia, ni demasiada paciencia. Encontrar el equilibrio y es el trabajo de cada día.

La paciencia sólo es sana, en su justa medida, al igual que la impaciencia. A veces hay que tener sangre en las venas, y muchas otras tenemos que respirar tres veces antes de dejarnos llevar.

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